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EL ESPACIO Y LAS CONDICIONES DEL AMBIENTE

Diciembre 9th, 2009 por Licenciado Resinas

Es importante conocer las condiciones climatológicas que queremos crear a la hora de escoger la ubicación idónea para el montaje. Las plantas de cannabis son capaces de soportar temperaturas de entre 10 y 40 grados centígrados, deteniéndose el crecimiento en dichos límites. La temperatura deberá mantenerse entre 17 y 30 grados siendo 24 grados la idónea. Lógicamente la temperatura desciende durante el periodo oscuro.

Con temperaturas muy altas las plantas gastan mucha de su energía en disipar el calor y las temperaturas muy bajas pueden llegar a matarlas. La marihuana es capaz de absorber una cantidad de anhídrido carbónico (CO2) del aire, en una concentración mucho mayor a la que se encuentra en la atmósfera. El aire contiene un 0.003% de CO2 y las plantas experimentan un aumento del crecimiento de casi el doble bajo concentraciones de CO2 del 0. 015%. Existen sistemas a la venta para aumentar el nivel de CO2 en el montaje. Hay un libro sobre el tema aplicado a este tipo de cultivos: (CO2, Temperature and Humidity” by D. Gold.)Aplicando estas técnicas se acorta el proceso y se obtiene mayor producción, aunque debe estar muy bien regulado pues al ser más rápido el crecimiento necesita una supervisión más continuada.

Aunque el CO2 es incoloro, inodoro y no es inflamable, puede ser peligroso rebasar los límites establecidos.De todas formas se puede lograr un gran resultado sin necesidad de tanta sofisticación. El simple aporte de aire fresco del exterior (filtrado, por supuesto) nos aportará el CO2 necesario. El aire debe ser movido mediante un ventilador en el interior del sistema, para asegurar que el aire fresco llega a todo el jardín. El sistema necesitará de una entrada de aire, que puede venir del exterior mediante succión y filtrado, o desde la misma estancia donde se instale el montaje si esta es suficientemente amplia y ventilada. Será necesaria una salida de dicho aire mediante un extractor al exterior, o a un segundo montaje y de éste otra al exterior.

Resumiendo, se precisa una entrada filtrada con o sin extractor, una salida con extractor y un ventilador en la parte superior del interior del montaje para que dicho aire circule, conviene que las plantas se muevan ligeramente. Los ventiladores funcionarán cuando la luz funcione, aunque se pueden programar mediante temporizadores. Desde luego así no aumentaremos el porcentaje de CO2 en el sistema, pero evitaremos que descienda. Las estufas y calentadores de gas aumentan la concentración de CO2 en el ambiente, aunque pueden causar problemas con la temperatura (debemos pensar que las lámparas darán calor). Las visitas al jardín serán agradecidas por las plantas pues nuestra respiración aumentará el nivel de anhídrido carbónico del ambiente.

Las plantas desprenden olor, sobretodo en ciertas fases del proceso. Si esto pudiese ser un problema, se aconseja el uso de ionizadores de aire. La humedad del ambiente conviene mantenerla entre el 40 y el 60%, el uso de un termómetro-higrómetro con máximas y mínimas del día seria aconsejable. Las medidas del sistema dependen en parte de la potencia de la luz, aunque hemos de pensar que las plantas medirán aproximadamente un metro de alto, más la altura de la maceta, más la distancia entre la luz y las plantas y el grosor de la luz con las cadenas y anclaje, será necesaria una altura de por los menos dos metros. Si no se dispone de tanta altura se pueden forzar las plantas a floración antes y en mayor número cosechando así una legión de “bonsáis” o doblar puntas.

El área aquí recomendada es de 180×60, aproximadamente 1 metro cuadrado. Si se hacen dos montajes simultáneos, uno de crecimiento y otro de floración, requerirá mayor altura este último. Es necesario que los montajes sean estancos a la luz, sobretodo en la fase de floración, donde interesa que durante la “noche”, la oscuridad sea total. Asimismo se aconseja que dichas paredes sean refractantes en su interior, y que el material del que estén hechas colabore a crear las condiciones climáticas ideales. Si nuestro problema es el frío paredes forradas de porexpan nos conservarán la temperatura a la vez que refractarán la luz. Y si nuestro problema es de exceso de temperatura, se pueden usar planchas de metal. Una pared de piedra simplemente se pintará de blanco, el color blanco es un gran refractante. Podríamos decir que el sitio ideal seria un sótano pues suelen tener un clima similar durante todo el año, pero puede ser instalado en cualquier habitación, armario, altillo, etc. Es mejor que esté alejado de jardines o cualquier tipo de vegetación pues puede traernos plagas muy problemáticas. La limpieza de manos y cambio de ropa no está de más si se ha trabajado en un huerto o jardín, o si se viene del campo. Asimismo no es aconsejable introducir en el montaje plantas provenientes del exterior o de otros montajes que puedan tener algún parásito. Lo ideal es no cultivar más que lo que allí germine.

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